Los índices laborales de la construcción en el NOA

Los números marcan que existe un leve ascenso del empleo en la construcción a nivel regional, no así en la provincia de Salta. 

Un informe de diario El Tribuno demuestra que la caída en la generación de empleo en la construcción que se registra en la provincia no se condice con lo que ocurre en el resto de los distritos del noroeste del país. A excepción de La Rioja, que tiene números peores que los de Salta, en Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca los puestos de trabajo en las obras siguen en aumento, aunque a menor ritmo que el registrado en el primer trimestre.

De acuerdo al último informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric), en abril pasado Salta tuvo una merma interanual del 4,6% en la cantidad de puestos laborales en el rubro y en La Rioja la disminución fue del 6,6%. En contraposición, Jujuy creció un 25,5% en el trabajo generado; Santiago del Estero, 24,2%; Catamarca, 5,6% y Tucumán, 5,3%.

A nivel nacional el empleo en la construcción aumentó un 8,1% en abril, comparado con el mismo mes de 2017, pero se observa que empieza a atenuarse el ritmo de crecimiento que tenía la actividad.

En marzo la tasa de expansión interanual del trabajo en obras en Jujuy llegó al 30,8%, en Santiago del Estero, 22,3%; en Tucumán, 10%, y en Catamarca, al 5,7%.

Los índices en Salta marcan una leve caída del rubro de la construcción.

Otro de los datos que aporta el IERIC es sobre la cantidad de constructoras que están en actividad. En ese ámbito, Salta también presenta números negativos.

El mes pasado había 370 empresas activas en la construcción en la provincia, 20 menos que en mayo de 2017.

Ese índice se puede complementar con la expectativa que existe en el sector privado para encarar nuevas obras. Una pauta que mide esas intenciones es la cantidad de superficie con permiso para la construcción. Según el INDEC, en la capital salteña, la Municipalidad habilitó casi un 46% menos de metros cuadrados para edificar en marzo que en igual mes del año pasado.

¿Cómo será el segundo semestre para la construcción?

La segunda mitad del año estará afectada por el dolar y las tasas, el sector de la construcción no es ajeno a ello.

Según un informe realizado por el diario La Nación las proyecciones para el tan mentado “segundo semestre” no son alentadoras. Tan solo podría echar mano a la promesa de que sus notas mejorarán en el futuro apoyado sobre dos espaldarazos recibidos el miércoles pasado: el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) dio su visto bueno final para el envío de los primeros US$15.000 millones a la Argentina y la sociedad Morgan Stanley Capital International (MSCI) recalificó al país como mercado emergente.

Una simple comparación puede dar lugar a la posibilidad de ilusionarse con estas dos noticias, que aparecen como un respiro ante tanto dato negativo: según la consultora Eco Go, las acciones locales de los últimos tres países calificados como mercados emergentes subieron 38% en el año posterior al anuncio. Estos fueron los casos de Qatar (mayo de 2014), Emiratos Árabes Unidos (mayo de 2014) y Pakistán (junio de 2017). De pasar algo similar acá, se estima que podría llegar el 1% de los US$500.000 millones que tienen los inversores globales volcados en mercados emergentes.

En lo que respecta al sector de la construcción se pudo ver que la restricción financiera hizo que se recortara la obra pública, al tiempo que la obra privada también se ve impactada por un encarecimiento del crédito hipotecario y por una menor disposición de los bancos a prestar. Puede terminar el año con un crecimiento de solo 5%

La construcción es uno de los motores históricos de la economía. Este sector es muy procíclico y por eso se ve afectado por una reducción en el crecimiento, que, según la consultora Analytica -una de las más pesimistas en este aspecto-, pasará de una proyección de un alza de 2% a una caída de medio punto.

Rodrigo Álvarez, CEO de Analytica, comenta que se da una situación paradójica con la construcción, porque la venta de insumos sigue firme, ya que muchas constructoras están adelantando compras como una suerte de reserva de valor; pero a la vez, desde el punto de vista de la demanda final, se esperan varios meses de estancamiento. “Por el lado de la obra pública, se va a ralentizar el gasto y por el lado de la obra privada, la demanda final va a resultar golpeada, porque los créditos hipotecarios sufrieron mucho con el salto del tipo de cambio y los bancos dejaron de prestar”, explica.

En 3a Constructora hacemos un análisis de la situación económica actual volátil, sumada a un mercado cambiario inquieto, estamos atentos a ello como parte de nuestra responsabilidad al ser una empresa constructora confiable y sólida.